Documento Testimonio

Piso acogida de Cáritas
22 Feb 2011
Sector Cáritas.
«Testimonio del que sin duda se puede aprender mucho.»

Desde hace un año, el GRUPO de CÁRITAS de SAN ANDRÉS, participa en el acompañamiento y en el quehacer diario de los inquilinos de un piso de acogida, que Cáritas tiene en la calle Pedro Saputo del ACTUR.
Tres componentes del grupo de San Andrés se ofrecieron sin pensárselo para esta tarea, complicada, entregada y absolutamente silenciosa y constante.
José Luis, José Manuel y Rosa llevan todo este tiempo haciendo este trabajo.
José Luis y José Manuel quieren compartir y regalarnos su testimonio, del que sin duda se puede aprender mucho.

Cuando me ofrecí como voluntario para ayudar en este piso, pensé que era una acogida más de Cáritas.
Cuando me vi dentro de él y me presentaron a la gente, humillada, maltratada, vituperadas, algunos con años de prisión, otros con problemas de alcohol, separaciones matrimoniales, comiendo de los contenedores de los supermercados y papeleras, muy recelosos, suspicaces y temerosos… Entonces me di cuenta que eran distintos.
Había que entrar dándoles confianza, abrirles nuestros corazones para que ellos abrieran los suyos.
Sólo había una solución: tratarles con mucho amor, mucha comprensión y paciencia y trabajar todo el equipo como si fuéramos uno solo.

Hoy, el equipo y yo nos encontramos acogidos y respetados, algo que no tenían tan claro en el primer momento. Esto ha sido una experiencia que ha cambiado mi forma de pensar y trabajar con los marginados. Hay que comprenderlos y amarlos para hacerlo bien, o si no sería un fracaso.
Acabamos de empezar, nos queda mucho trabajo por hacer, pero con tiempo y mucho cariño y trabajo, lograremos reinsertarlos en nuestra sociedad.

José Luis

 

Desde el primer momento en que uno oye hablar del proyecto, te sientes atraído hacia él. De una forma inequívoca y directa.
Lo que empezó como un “ensayo”, se ha convertido, haciendo camino al andar (como funciona todo en la vida) en mostrarnos cuán útil es este instrumento, para ayudar a sacar lo mejor de cada partícipe, para él y todos los demás.
Tras unos meses de andadura, me atrevo a decir, que la trascendencia de esta actividad radica en darnos cuenta, que los integrantes del proyecto han tenido que luchar contra ellos mismos, para ceder parte de su yo a favor de los demás inquilinos.
Y todos sabemos cuán difícil puede resultar esto en personas a las que, la mayoría de las cosas les han sido negadas, cuando no sustraídas sin derecho, trasladándolas a un estado marginal dentro de la sociedad.
Nuestra primera intervención consistía en “una mera ayuda para hacer la compra semanal”.
En la actualidad se ha convertido en un punto y momento de encuentro entre los voluntarios y los usuarios, donde todos aprendemos de todos. Llejos de pensar por mi parte que no se ha logrado el objetivo cuando alguno se va, por la razón que sea del piso.
Pienso y siento que todos estamos de alguna manera luchando porque el proyecto llegue a buen puerto, gracias a las ganas de seguir adelante de todos sus integrantes.
Escribiendo estas líneas me emociono recordando las charlas y esos ratos que tenemos con los inquilinos, dándome cuenta de la tarea tan bonita que nos ha tocado realizar a los voluntarios de Cáritas.

José Manuel

 

No se como puedo explicar, lo que es para mi el acudir cada miercoles, a ver a mis amigos del piso...
El estar con ellos hace que te sientas como si de verdad te necesitasen, pero creo que soy yo la que los necesita, pues a través de ellos me doy cuenta, de que cada persona somos algo muy importante, no es que esto no lo supiera, pero a veces no lo identificas hasta que te detienes a pensarlo.
La experiencia es totalmente positiva, pues a través del conocimiento de personas que no tienen una situación estable es cuando, realmente te das cuenta de cómo el ser humano es capaz de ver cosas que yo las encuentro tan naturales.
No quiero ser reiterativa, pero es muy gratificante y a la vez muy complicado, pues todas las personas no respondemos del mismo modo ante la misma situación, y al ver ésto es cuando te das cuenta de la suerte que tienes de poder compartir con ellos su estancia en el piso.
No todo ha sido bueno, no todo ha sido malo, he tenido momentos de duda, porque no me sentía con fuerzas para continuar, pero ahora todo ha llegado a un punto de relativo entendimiento.
Solo decir lo importante que es para mi "que mis amigos del piso hayan conseguido poder administrar su economia, y que les sobre un poquito de dinero, para hacer un postre"...

 

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